Para conseguir una inclusión educativa, es importante que el alumno con discapacidad se vea respaldado por el resto de la comunidad educativa a la hora de compensar las dificultades que ya tiene y las que le vayan surgiendo al enfrentarse a retos puntuales.
Asimismo, es prioritario que la gente que le rodea
muestre el mayor grado de empatía posible con este alumnado, tanto para poner
en marcha una adaptación como para que el discente en cuestión sea capaz de
expresar su necesidad concreta, pues, como persona, debe ser agente activo de
su proceso de aprendizaje: para ello debe implicarse en el mismo y, con el
tiempo, esperar cada vez menos directrices del adulto.
Lo primero es que todos los aspectos que conciernen al
proceso educativo de estos alumnos son adaptables y, para llevar a cabo estas
adaptaciones, hemos de tender a la máxima normalización, es decir, a utilizar
elementos normativos o cotidianos, siempre que sea viable para ese caso
concreto. Si esto se consigue, cuando otro estudiante necesite usar ese objeto,
podrá hacerlo volviéndose más difícil si se usa un artículo adaptado, lo cual
se debe hacer cuando no exista otra opción.
Accesorios para las aulas:
- Puertas
correderas de una hoja con la guía arriba: si la guía tiene que estar
necesariamente abajo, puede introducirse en una grieta en el suelo, de
forma que tampoco obstruya el paso de las ayudas técnicas de
desplazamiento. Son fáciles de manipular, ahorran espacio y evitan golpes a
las personas al abrirlas o cerrarlas
- Mesa
de altura regulable. El alumno en silla de ruedas se sienta ante ella sin
dificultad.
- Bandeja
de madera que se acopla a la silla de ruedas: es un recurso ideal para
usar en las aulas que tienen sillas de pala.
- Papeleras
altas, aproximadamente a la altura del alumno en silla de ruedas.
Accesorios para la escritura manual
- Fundas
de plástico transparentes. Usar una para guardar los folios de cada
asignatura, ayuda a llevar menos peso en la mochila.
- Carpetas
para archivar las fundas de plástico. No habrá que llevar libretas y se
pueden dejar en casa los apuntes de los temas terminados.
- Hojas
de libretas microperforadas. Su cuadrícula grande facilita la escritura a
las personas con falta de control muscular. Además, tienen escisión para
arrancarlas fácilmente y taladros para archivarlas.
- Clip
en forma de pinza de tender. Requieren muy poca presión, siendo fácilmente
manipulables por las personas con movilidad reducida.
- Goma
antideslizante de rampa: para poner el papel sobre ella, evitando que
resbale al escribir. De ser necesario, se puede sujetar el papel con clips
a la goma.
- Bolígrafos
de 4 colores: No se necesita estar pendiente de que se nos caiga un
bolígrafo o una de sus tapas, ya que con un simple movimiento se dispone
de cuatro colores.
Herramientas accesibles para el uso de las TIC
- Atriles:
estos son diferentes modelos
- Licornios
- Ratones: la mayoría de las veces, estando dentro de un
programa de Office, se puede prescindir del uso del ratón, bien para que
la escritura se vuelva más ágil, en cuyo caso se pulsará la tecla Shift y
la flecha de dirección del cursor donde se encuentre el texto que se
quiera señalar, quedando resaltado para poder efectuar las modificaciones
deseadas. También se pueden usar los métodos abreviados del teclado para
acceder a los diversos comandos de la aplicación en cuestión.
- Teclados de
ordenador:


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